Todo paso de repente. Algo que no te esperas. Gracias a eso fue mejor lo que pasó. Ocurrió sin pensarlo, en un abrir y cerrar de ojos. Sí, habia indicios de que pasaria, lo sabíamos, pero el corazón no se lo había planteado y le pillo por sorpresa. Salí de casa hablando por teléfono, no esperaba que pasara, pero pasó. Tan sólo al pisar la calle se pusó a llover más fuerte que nunca. Al principio sentí la rabia de cuándo no tienes paraguas, pero una vez empapada, me di cuenta de que lo que menos quería era un paraguas. Caras que no había visto nunca y que no volvería a ver. Fui evitando todos los paraguas para poder empaparme de esa suave y dulce lluvia. Cada gota era una sensación nueva para mi ser. En la calle, todo era paraguas y prisas. La gente estaba tan metida en su vida y su estrés constante que no se podían parar a saborear el sabor de cada gota. Tal vez, estuvieran acostumbrados.
La lluvia paró. Me dejó sin nada, sin sensaciones. Pero lo que vino después fue mejor. De golpe empezó todo. Sentada en el césped mojado, escuchaba canciones aleatorias de mi aparato de música. No había nadie en las aceras. Miraba a mi alrededor. Hacía frio. Esperaba una señal. Muchas casas, una tras otra. Cada una de ellas con un coche esperando a su dueño. Me descolgué los cascos y me apresuré a entrar. La casa no estaba vacía, y alguien esperaba detrás de aquella puerta. Las nubes empezaron a moverse y a dejar paso al sol, pero sin irse del todo. La luz era perfecta. Aun así, preferimos correr las cortinas. Pero, lo mejor de todo era el aire revitalizante y electrizante que se movia. Dentro hacía calor. La cama deshecha. Éxtasis de miedo. El teléfono sonaba. Las sábanas tan enredadas como si un bebé hubiera dormido en ellas. De vez en cuando, se hacía el silencio en aquella pequeña habitación. Era mágico. Podías juntar tantas sensaciones en un puñado de aire...
Los escalofríos iban y venían por todo mi cuerpo. Era un momento tan mágico. Era uno de esos momentos que quieres meter en una cajita para revivirlo siempre que quieras. Era un momento para coleccionar.
martes, 17 de agosto de 2010
-Cada vez que veo ese momento veo una luz intermitente que me dice "idiota, callate"
-Ya..o hablas demasiado, como me pasa a mi, o no hablas lo suficiente y..desaparecen.
-Vaya añito que llevamos..si que estabamos desesperados para volver a intentar salir juntos.
-No hables en pasado, lo estamos. Pero me alegro de que estes aqui. Nos perdimos mutuamente durante un tiempo pero..eso es agua pasada. Sobre todo viendo nuestro historial.
-Supongo que siempre estara ahi, no? Tu y yo.
-Ya..o hablas demasiado, como me pasa a mi, o no hablas lo suficiente y..desaparecen.
-Vaya añito que llevamos..si que estabamos desesperados para volver a intentar salir juntos.
-No hables en pasado, lo estamos. Pero me alegro de que estes aqui. Nos perdimos mutuamente durante un tiempo pero..eso es agua pasada. Sobre todo viendo nuestro historial.
-Supongo que siempre estara ahi, no? Tu y yo.
Es extraño como cambian las relaciones entre las personas. Personas desconocidas que llegan a ser muy cercanas, personas cercanas que se convierten en desconocidas. Es un cirulo vicioso.
Pero entonces ocurre: se cruza en tu vida una persona, que aparentemente ha venido para quedarse. Que hacer? Quedarse? Huir? Intentar ser feliz..otra vez? La vida esta hecha para aprender de nuestros errores, para tener un tiempo para enmendarlos y tener mas oportunidades. La vida esta formada por momentos e imagenes que pasan ante nuestros ojos como pueblos en la autopista. Pero entonces, una de esas imagenes te deja sin respiracion y te das cuenta de que ha marcado el resto..
Pero entonces ocurre: se cruza en tu vida una persona, que aparentemente ha venido para quedarse. Que hacer? Quedarse? Huir? Intentar ser feliz..otra vez? La vida esta hecha para aprender de nuestros errores, para tener un tiempo para enmendarlos y tener mas oportunidades. La vida esta formada por momentos e imagenes que pasan ante nuestros ojos como pueblos en la autopista. Pero entonces, una de esas imagenes te deja sin respiracion y te das cuenta de que ha marcado el resto..
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| Un mes y dos días |
En el fondo a todo el mundo le gusta pensar que puede ser fuerte, pero ser fuerte no solamente es ser duro. Se trata de asimilarlo.
A veces tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte por una vez.
No tienes que ser duro cada momento del día, está bien bajar la guardia, de hecho hay momentos en que es lo mejor que podrías hacer, siempre que escojas tus momentos con sabiduría. ¿Acaso somos de piedra?
A veces tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte por una vez.
No tienes que ser duro cada momento del día, está bien bajar la guardia, de hecho hay momentos en que es lo mejor que podrías hacer, siempre que escojas tus momentos con sabiduría. ¿Acaso somos de piedra?
En este momento hay 6.470.818.671 personas en el mundo. Algunas corren asustadas. Otras vuelven a casa. Algunas dicen mentiras para llegar al final del día. Otras simplemente están enfrentándose a la verdad. Algunos son hombres malos en guerra con los buenos. Y algunos son buenos, luchando con los malos. Seis mil millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces, todo lo que necesitas es una.
Es probable que los problemas más serios que surjan en tu vida sean cosas que ni se te pasaban por la cabeza, de esos que te sorprenden un martes a las cuatro de la tarde. Todos los días haz algo que te de miedo. Canta. No juegues con los corazones de los demás. No dejes que lo hagan con el tuyo. Relájate. Unas veces se gana y otras se pierde. La carrera es larga, y al final solo compites contra ti mismo. Conserva las cartas de amor y tira los recibos del banco. Estírate. Baila, aunque tengas que hacerlo en el salón de tu casa. Lee las instrucciones, aunque no las sigas. Viaja. Limpia el pasado, borra las partes oscuras y recíclalo… dándole más valor del que tiene y sobretodo dale un sentido a tu vida…
Si no te conociera diría que todos los órganos que te componen son perfectos. Te miraría y creería que culminas todo lo que pasa. Vería como el mundo observa el esplendor que reluce de tu piel. Sé que tendería mi mano y me la darías, así dándome el tacto perfecto. Podría decir que tu caminar me llevaría a todos sitios, sin equivocarme de lugar. Si no te conociera no me escondería para no enamorarme de ti por las esquinas. No podría visualizar ninguna otra cosa que tu color, que tus ganas de vivir. Escribiría para ti, sin escrúpulos y sin tormentos. Si no supiera quien eres moriría en paz, sabiendo que en tu mente estoy yo. Nítida. Guardaría todas tus fotos en los estantes de la habitación y besaría cada una de ellas para desearles dulces sueños. Haría pasteles por la tarde, de chocolate. Como a ti te gustan. Pondría el aire acondicionado al punto de excelencia y desabrocharía tu chaqueta, así dándote un respiro en el corazón. Estaría tranquila de todos los momentos que tuvieran que pasar. Si no te conociera no sabría de tus intenciones, de tus proposiciones. No sabría que tus voluntades saben a mentira y que todo lo que acicala tu vida es una gran mendacidad. Pura calumnia. Te regalaría colonia y celebraría contigo todos los años que cumpliesen nuestros besos. Si no te conociera iría contigo al parque, todos los domingos. Jugaríamos a ser pequeños y haríamos tiendas de campaña en todas las camas de todos los hoteles. Me mirarías de verdad, y yo te respondería con ternura. Pero afortunadamente, todo esto sólo pasaría si no te conociera.Suma y sigue. No me dejes, no sola. Abrázame 1999 veces. En la cama los libros se amontonan, las palabras se pudren y los autores se van muriendo.
Cómo cuándo tocas la punta de una cerilla que esta negra. Cuándo los ojos te pesan.
A veces aún te sueño de noches. Será por el ruido, será por...
A veces aún voy por la calle y te busco entre la multitud. Quizá sea el calor, quizá sea el olor.
A veces aún te deseo. La verdad es que aún te recuerdo. Hasta a veces aún te quiero.
Te doy mi corazón abierto, cómo una cajita.
Dejame decirte que a veces te espero en nuestra vía, dónde te encontre, por si apareces.
He marcado cruzes por todo el país, por si vuelves.
Te echo de menos. No por ti, sino por tus abrazos. Esa extraña costumbre de necesitar abrazos.
Hoy, nadie me abraza. Antes lo hacías tú, abrazos, abrazos más abrazos. Quiero uno. ¿Por qué no vienen solos? ¿Hay que pedirlos? ¿A quien se lo pido? ¿Por qué?
Hoy, nadie me abraza. Antes lo hacías tú, abrazos, abrazos más abrazos. Quiero uno. ¿Por qué no vienen solos? ¿Hay que pedirlos? ¿A quien se lo pido? ¿Por qué?
Me siento rara… todos los días me despierto y necesito uno, miro a mi lado y no hay nadie. Me siento rara suplicando un abrazo en silencio. A estas alturas me pregunto... ¿Cuánto vale un abrazo? ¿Tienen precio?
Puede pasar de todo, ¿verdad? Cualquier cosa.
Puedes amar tanto a una persona que tan solo el miedo a perderla haga que lo jodas todo y acabes perdiéndola.
Puedes despertarte al lado de alguien a quien hace unas horas ni siquiera habías imaginado conocer y mírate ahora.
Es como si alguien te regalara uno de esos puzles con piezas de un cuadro de Madrid, de la foto de unos ponys o de las cataratas del Niágara; y se supone que ha de encajar, pero no.
Puedes amar tanto a una persona que tan solo el miedo a perderla haga que lo jodas todo y acabes perdiéndola.
Puedes despertarte al lado de alguien a quien hace unas horas ni siquiera habías imaginado conocer y mírate ahora.
Es como si alguien te regalara uno de esos puzles con piezas de un cuadro de Madrid, de la foto de unos ponys o de las cataratas del Niágara; y se supone que ha de encajar, pero no.
lunes, 16 de agosto de 2010
He estado pensando en nosotros… ¿Qué quieres realmente de mí? Te has pasado la vida teniendo relaciones sin nunca establecer lazos con nadie, y al menos me gustaría saber que soy yo para tí. El que te pongas celoso y posesivo no me ayuda en absoluto.
Incluso los críos pequeños se ponen celosos con sus juguetes hasta que se cansan de ellos y quieren otros nuevos…
¿es eso lo que pasará entre nosotros?
¿te has imaginado alguna vez un futuro conmigo?
domingo, 15 de agosto de 2010
Daría cualquier cosa por volver a esos momentos, todo a cambio de un segundo juntos, porque cuando todo empieza a ir mal lo único que deseo es volver a tu lado y abrazarte fuerte...
Quiero volver a esos días donde sólo hacía falta una mirada para hacernos sonreír, donde el tiempo pasaba sin que nos diéramos cuenta y todo lo demás no importaba, sólo nosotros. Y quiero hacer de estos días junto a ti momentos que no pueda olvidar jamás.
Cuando estás mal, cuando lo ves todo negro, cuando no tienes futuro, cuando no tienes nada que perder, cuando... cada instante es un peso enorme, insostenible. Y resoplas todo el tiempo. Y querrías liberarte como sea. De cualquier forma. De la más simple, de la más cobarde, sin dejar de nuevo para mañana este pensamiento: <>. Ya no está. Y entonces, simplemente, querrías no estar tampoco tú. Desaparecer.
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